RETINOPATÍA DEL PREMATURO

La retinopatía del prematuro es una enfermedad vascular, exclusiva de los niños que nacieron de forma prematura (antes de la semana 36 de gestación) y a la que vienen asociados varios factores de riesgo como el bajo peso al nacer, la necesidad de grandes cantidades de oxígeno, transfusiones sanguíneas, entre otras. Esta enfermedad causa un crecimiento anormal en la retina inmadura de los vasos sanguíneos, pudiendo llegar a causar sangrados, formación de membranas y en la fase más avanzada desprendimiento de retina y ceguera a una edad muy temprana.

Para prevenirla  y tratarla a tiempo, es obligatorio realizar la primera revisión oftalmológica a las 4 semanas del nacimiento de nuestro bebé, incluso si aún se encuentra hospitalizado por alguna otra sitaución. El oftalmólogo pediatra podrá acudir a la unidad de cuidados intensivos o cunero en donde se encuentre hospitalizado y realizar la valoración con equipos portátiles.

El tratamiento incluye desde vigilancia, hasta aplicación de láser o de medicamentos especiales adentro del ojo para intentar corregir el crecimiento vascular y evitar las secuelas.