¿Qué sabe sobre la ambliopía?

¿Qué sabe sobre la ambliopía?

La ambliopía, también conocida como ojo vago, sucede cuando el ojo no está en coordinación con el cerebro, es decir, no funcionan juntos como deberían. Cuando un niño presenta esta afectación tenderá a desarrollar una buena visión en un ojo y mala visión en el otro. Por eso es importante que lleve a su hijo con oftalmólogo pediatra Mérida para que le realice un diagnóstico y cuente con un tratamiento a este padecimiento.

Con especialidad en oftalmóloga pediátrica con gran experiencia en temas de desarrollo visual y enfermedades visuales infantiles, la Dra. Eli Esparza brinda un trato profesional y humano, evidenciando su gran compromiso con la salud visual de sus pacientes, junto a su permanencia en la vanguardia en lo referente a la oftalmología.

Factores por considerar sobre la ambliopía

Hay que tener presente que es necesario llevar a los niños a una revisión periódica con el oculistas en Mérida puesto que en muchas ocasiones los niños viven acostumbrados a esta afectación, por lo que es probable en algunos casos no se lo comuniquen a sus papás y en consecuencia viva con este problema sin ser diagnosticado a lo largo de muchos meses o años.

Algunas consecuencias de esto es que las malas calificaciones o conductas del niño serán atribuidas a otras causas y no al problema originario. Es importante llevar a tiempo a los niños con el oculista, pues al detectarse pronto puede corregirse la forma en que el ojo y el cerebro trabajan juntos y fortalecer la visión. En cambio, si no se da atención o el diagnóstico no es preciso, puede existir una pérdida permanente de la visión más adelante.

Los ojos y el cerebro de un niño forman conexiones vitales desde que nace hasta los 6 años aproximadamente, por lo tanto, es posible que uno o ambos ojos puede ralentizar o prevenir estas conexiones si existe algún bloqueo o disminución de la vista. Cuando pasa esto, el cerebro no puede reconocer de manera completa las imágenes vistas por uno o ambos ojos.

Por lo tanto, lo que va sucediendo es que el cerebro comienza a ignorar las imágenes que ve el ojo sano, lo que hace que disminuya la fuerza de visión y se debilite, perdiendo agudeza. De aquí la importancia de ir con oftalmólogo infantil en Mérida a tiempo para prevenir estas complicaciones.

Ahora bien, las conexiones normales entre el cerebro y los ojos pueden verse interferidas por distintas cosas, y terminar causando ambliopía.

Una de las situaciones más comunes que termina ocasionando la ambliopía es el estrabismo, cuando el niño lo padece, ya sea uno o ambos ojos se moverán hacia dentro. Cuando esto sucede, el ojo que está recto se vuelve el dominante, por lo tanto, no sufrirá alteraciones, ya que la conexión ojo y cerebro estará funcionando de forma normal. En cambio, el otro ojo, el menos hábil, no se enfocará correctamente y el cerebro simplemente no tomará en cuenta la señal, lo que con el tiempo terminará ocasionando la ambliopía.

Sin embargo, no es una norma que los niños con ambliopía tengan ojos bizcos o desviados, en realidad muchos de ellos tienen sus ojos rectos. Cuando esto sucede la afectación puede originarse a un problema anatómico que interfiere con la visión o la bloquea, estos casos pueden incluir catarata o párpado caído.

La hipermetropía grave, la miopía o el astigmatismo también pueden causar la ambliopía, ya que estas afectaciones provocan una visión borrosa y son precisamente estas imágenes las que son enviadas al cerebro. Esto hace que con el paso del tiempo el cerebro comienza a ignorar estas imágenes, lo que produce ambliopía en uno o ambos ojos. Por eso hay que llevar al niño con oftalmólogo pediatra Mérida a revisión regular.

Síntomas de la ambliopía

Por desgracia, es común que muchos niños que tienen ambliopía no expresen algún descontento sobre su visión, puesto que se han acostumbrado a tener buena visión en un ojo y mala visión en el otro. Sin embargo, los padres pueden notar cuando sus hijos tienen algún problema de visión, esto se da cuando observan ojos cruzados, que el niño entrecierra mucho los ojos o tiende a inclinar la cabeza para ver mejor. Incluso hay infantes que tienen poca percepción de la profundidad.

Una solución a esto es la realización de exámenes visuales de forma regular, llevar de manera preventiva a su hijo o al menor indicio de que algo no está bien. De esta manera lo ayudará a mantener y conservar una visión sana para toda su vida.

Una vez que se haya detectado y diagnosticado, es posible dar un tratamiento que se enfocará en obligar al cerebro a prestar atención a las imágenes del ojo más débil para que la visión se fortalezca. Entre las alternativas que pueden funcionar está el uso de lentes que se prescriben cuando la afectación es causada por errores de refracción graves. Funcionan puesto que sirven para enviar imágenes claras y enfocadas al cerebro, lo que da lugar a que el cerebro use los ojos juntos y desarrolle una visión normal.

También se receta parches visuales para ponerlos sobre el ojo más fuerte. De acuerdo con  la situación particular el niño, suele usarse desde un par de horas al día hasta seis hora, esto puede durar meses o años. Cuando la ambliopía es causada por estrabismo, párpado caído o una catarata, la cirugía es una mejor opción.

Para atender estas y otras enfermedades oculares infantiles, lleve a su hijo con oftalmólogo pediatra Mérida como la Dra. Eli Esparza, especializada en pediatría. Para agendar una cita hable al teléfono (999) 481 9244, si tiene alguna emergencia puede llamar al teléfono (999) 357 1910.

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