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Enfermedades no oculares que detecta el tamiz visual Mérida

Enfermedades no oculares que detecta el tamiz visual Mérida

Realizar un tamiz visual Mérida a sus hijos es muy importante para comprobar su salud visual, puesto que, dado el caso de encontrar alguna anomalía, siempre es mejor comenzar con un tratamiento temprano efectivo.

Sin embargo, esta evaluación visual en los neonatos no solamente resulta útil para detectar enfermedades oculares, sino que puede servir para identificar otras patologías que tienen su primera manifestación en los ojos. A continuación, podrán conocer algunas de ellas.

Papiledema

El papiledema es una inflamación que se da alrededor del disco óptico; que es el área donde el nervio óptico, que es el encargado de llevar los mensajes del ojo al cerebro, entra en el globo ocular.

Los papiledemas se dan cuando el nervio óptico se inflama a causa de una mayor presión cerebral, que puede ser generada por tumores, meningitis, hipertensión intracraneal idiopática, hidrocefalia y trombosis en los senos venosos.

A través de un tamiz visual Mérida es posible identificar este síntoma y comenzar a tratar de forma oportuna estos problemas con el fin de hacer más llevadera la vida del bebé o, en algunos casos, controlar por completo la patología.

Albinismo

Cuando nace un bebé, si se da el caso de que el médico detecte una falta de pigmento en el cabello y la piel que esté afectando las pestañas y las cejas, lo más probable es que los remita a oftalmólogos pediatras en Mérida Yucatán para seguir de cerca cualquier cambio que se presente en la pigmentación y visión del neonato.

El término albinismo se usa para referirse al albinismo oculocutáneo (AOC), que es un grupo de trastornos hereditarios en los que existe poca o nula producción del pigmento natural melanina. El tipo y la cantidad de este pigmento que se produce en el cuerpo determina el color de la piel, del cabello y de los ojos.

Pero lo que no muchos saben es que la melanina también tiene un papel importante en el desarrollo de los nervios ópticos, lo que ocasiona que las personas que padecen albinismo también tengan problemas de visión.

Por lo general, los signos del albinismo son detectables a través del color de la piel, el cabello y los ojos de una persona, sin embargo, hay ocasiones en las que pueden ser sutiles. Quienes tienen albinismo también son sensibles al sol, por lo que tienen una probabilidad mayor de desarrollar cáncer de piel.

Aunque no existe una cura del albinismo, las personas que tienen este trastorno pueden proteger su piel y acceder a tratamientos con oftalmólogos en Mérida Yucatán para mejorar su vista, por lo que pueden tener una vida relativamente normal.

Síndrome de Goldenhar

Se trata de una condición en la que se presentan varias malformaciones desde el nacimiento, lo que se debe a problemas que suceden cuando el feto se está formando en el útero de su madre, en unas estructuras que se llaman primero y segundo arco branquial, encargadas de formar el cuello y la cabeza.

Lo que más se evidencia con este síndrome es la asimetría de la cara, además de problemas oculares, de oído y en la columna vertebral. Quienes tienen este problema tienden a tener un oído no formado del todo o directamente a no tener oído. También desarrollan tumores en los ojos y en otras partes del cuerpo, además de anomalías en la columna vertebral.

Este síndrome también puede llegar a afectar el corazón, sistema nervioso central, los pulmones y los riñones. Aún se desconocen las causas de la enfermedad, pero se ha determinado que la mayoría de los casos no son heredados.

El tamiz visual Mérida es muy importante en este caso porque, pese a todas las afecciones que acarrea este síndrome y que las manifestaciones físicas pueden ser muy evidentes, existen casos en que los síntomas son mucho más leves, pero se pueden evidenciar en la salud visual y auditiva del infante.

Síndrome de Weill-Marchesani

Este síndrome es una enfermedad hereditaria que se da en el tejido conectivo y afecta en mayor medida a los huesos y a los ojos. Algunas señales y síntomas de la patología son la baja estatura, dedos cortos y articulaciones rígidas, especialmente las manos.

A nivel ocular, este síndrome puede causar una anormalidad característica en el lente del ojo que se llama microesferofaquia. Sin el tratamiento adecuado puede complicarse en una severa miopía, que causa dificultad para ver de lejos, o causar un glaucoma.

Cuando se da la microesferofaquia refiere a un lente pequeño, que tiene forma de esfera, y se asocia con la miopía, que tiende a empeorar con el tiempo. También puede darse que este lente esté ubicado de manera anormal dentro del ojo.

Las afecciones cardíacas también pueden ser comunes en personas con el síndrome de Weill-Marchesani. En algunas familias este síndrome se hereda de forma autosómica recesiva y es causado por mutaciones en algunos genes.

Ahora que saben más sobre algunos padecimientos que no son meramente oculares, que pueden detectarse con un tamiz visual Mérida, tengan siempre presente esta evaluación para sus hijos recién nacidos, recuerden que un tratamiento adecuado puede mejorar de forma considerable la calidad de vida de ellos en caso de padecer alguna patología. Agenden su cita con la doctora Eli Esparza escribiéndonos a la línea de WhatsApp +52 (999) 357 1910.

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¿Por qué es importante realizar el tamiz visual en los más pequeños?

¿Por qué es importante realizar el tamiz visual en los más pequeños?

El tamiz visual Mérida debe ser realizado en los recién nacidos y máximo en las 4 primeras semanas de vida para detectar cualquier anomalía. La discapacidad visual en la infancia afecta el proceso de aprendizaje y la integridad física y psicológica, siendo fundamental su prevención e identificación precoces. Con los conocimientos médicos actuales, al menos el 60% de las causas de ceguera y discapacidad visual grave en los niños se pueden prevenir o tratar.

Muchos padres saben sobre los exámenes optométricos que se llevan a cabo cuando los niños están más grandes, pero ignoran que este examen tiene una gran importancia porque permite la detección precoz de enfermedades que comprometen el eje visual, como cataratas congénitas, glaucoma congénito, malformaciones y tumor intraocular. Además, durante el examen, es posible diagnosticar el trauma del nacimiento, la hemorragia, la inflamación y las infecciones.

¿Por qué es importante realizar el tamiz visual Mérida?

Este examen permite la detección temprana de una variedad de enfermedades oculares neonatales para su respectivo tratamiento. La mayoría de las afecciones oculares tienen tratamiento y un buen diagnóstico si son tratadas a tiempo (en las 6 primeras semanas de vida). Entre más temprano se diagnostique cualquier anomalía, las probabilidades de un tratamiento exitoso serán mayores para que el pequeño pueda tener una buena calidad de vida.

¿En qué consiste este examen?

Es un examen sencillo, indoloro y rápido, que debe ser realizado por un oftalmólogo infantil en Mérida, en los primeros días de vida del bebé o antes del alta hospitalaria. Puede repetirse en cada visita oftalmológica, ya que algunas enfermedades oculares aparecen más tarde. El reflejo rojo se verifica cuando una luz incide en la pupila. En primer lugar, se examinan todas las estructuras externas.

También se inspecciona el segmento anterior de los ojos y los párpados. En ocasiones es necesario dilatar las pupilas, utilizando gotas de colirio, para facilitar la valoración del reflejo pupilar y del interior del ojo. Con estas gotas es posible realizar una exploración adecuada de las partes más internas como el cristalino, retina, mácula y el nervio óptico para detectar cualquier afección.

El tamiz visual Mérida evalúa:

  • La visión
  • La integridad de los párpados y la vía lagrimal
  • Los movimientos oculares
  • El adecuado funcionamiento de las pupilas
  • Medición de la presión intraocular
  • Examen con microscopio de los ojos
  • Examen de fondo del ojo
  • La graduación que necesita el niño

¿Qué enfermedades oculares pueden presentar los bebés?

Muchas de las afecciones asociadas con la ceguera infantil son causas de mortalidad infantil (nacimiento prematuro, sarampión, síndrome de rubéola congénita, deficiencia de vitamina A y meningitis). Se estima que hay 1.4 millones de niños ciegos en el mundo y un niño ciego tiene muchos años de ceguera por delante. Aproximadamente el 50% y el 60% de las causas de ceguera infantil en México son prevenibles (rubéola, toxoplasmosis) o tratables (cataratas, glaucoma, retinopatía del prematuro).

Las cataratas congénitas son la causa más común de ceguera infantil prevenible en todo el mundo. Aproximadamente el 40% de las cataratas congénitas en México son secundarias a la rubéola. El diagnóstico precoz por parte de los oftalmólogos para niños en Mérida es importante porque implica la necesidad de tratamiento quirúrgico y corrección visual lo antes posible, a menudo con estimulación visual.

El glaucoma congénito ocurre en aproximadamente uno de cada diez mil nacidos vivos, es una enfermedad rara, caracterizada por un aumento de la presión intraocular en niños con malformaciones oculares. En aproximadamente el 30% de los casos, al nacer, se producen cambios en el segmento anterior del globo ocular que pueden atraer la atención de la familia y del neonatólogo.

La retinopatía del prematuro se encuentra entre las principales causas de ceguera infantil, tanto en los países desarrollados como en desarrollo. Los recursos tecnológicos y la mejora de la atención neonatal permiten la supervivencia de muchos recién nacidos de bajo peso al nacer y prematuros, quienes constituyen el principal grupo de riesgo para la ocurrencia de la enfermedad y sus complicaciones.

El retinoblastoma es el tumor intraocular de mayor frecuencia en la niñez. Puede ser hereditario. Ocurre en aproximadamente uno de cada quince mil nacidos vivos y esta incidencia varía según el nivel de desarrollo de la región, siendo mayor en los países desarrollados debido a la mayor supervivencia de los bebés con retinoblastoma, quienes pueden transmitir los genes a sus descendientes.

La visión se desarrolla en un 90% durante los primeros dos años de vida. Por tanto, es durante esta fase que el niño aprende a fijar, a mover los ojos juntos y a percibir la profundidad. Todos y cada uno de los cambios durante esta fase que no se hayan corregido pueden provocar problemas de visión por el resto de su vida. Además, el desarrollo motor del niño durante el primer año de vida está directamente relacionado con su capacidad visual.

Un retraso en el desarrollo, en realidad puede ser una discapacidad visual, que se diagnostica fácilmente y la mayoría de las veces se trata; el otro 10% del desarrollo visual ocurre entre los 7 y 9 años. El tamiz visual Mérida realizado por la Dra. Eli Esparza es de gran importancia para detectar cualquier problema y anomalía visual, por lo tanto, llevar al pequeño al oftalmólogo es relevante para evitar la ceguera. Llamando al (999) 357 1910 podrán agendar la cita del bebé.

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